Ramiro García, abogado de Aquiles Alvarez, afirma que el Caso Goleada se sustenta en una pericia de chats de WhatsApp, un informe policial basado en esos mensajes y una denuncia anónima, sin documentación que demuestre lavado de activos o comercialización ilícita de combustibles. Sostiene que se trata de los mismos hechos del caso “Triple A” y asegura que es materialmente imposible que una comercializadora venda combustible fuera del marco legal
