La Cancillería confirmó este martes que remitió una nota diplomática de protesta al Gobierno de Colombia, tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien calificó al exvicepresidente Jorge Glas como “preso político”. El pronunciamiento generó una reacción inmediata del Ejecutivo ecuatoriano, que consideró estas afirmaciones como una injerencia en asuntos internos.
El presidente Daniel Noboa sostuvo que lo dicho por su homólogo colombiano “constituye un atentado contra nuestra soberanía y una violación al principio de no intervención”. Horas después, la Cancillería formalizó su rechazo a través de una nota enviada al Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.
Rechazo a declaraciones y defensa del sistema judicial
En el documento, el Gobierno ecuatoriano enfatizó que las declaraciones de Petro “contribuyen a deteriorar el estado de las relaciones diplomáticas”, además de desviar la atención de los desafíos comunes entre ambas naciones.
La Cancillería recalcó que cualquier intento de deslegitimar las sentencias emitidas contra Glas desde el exterior constituye una “violación flagrante del principio de no intervención”, establecido en instrumentos internacionales como la Carta de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA).
Asimismo, el Gobierno reiteró que Glas no es un perseguido político, sino una persona sentenciada por la justicia ecuatoriana en procesos relacionados con asociación ilícita, cohecho y otros delitos, en el marco de casos como Odebrecht y Sobornos 2012-2016.
Cruce de declaraciones entre Petro y Noboa
El pronunciamiento diplomático se produjo luego de que Petro afirmara en su cuenta de X que “es indudable que Jorge Glas es un preso político”, e hiciera un llamado a organismos internacionales de derechos humanos.
En respuesta, Noboa reiteró que Glas debe responder ante la justicia ecuatoriana por varios delitos y subrayó que los procesos han sido llevados a cabo conforme a la Constitución, el debido proceso y el Estado de derecho.
Tensión bilateral y reclamos por seguridad fronteriza
En su comunicado, Ecuador también cuestionó la situación en la frontera común, señalando una “persistente falta de control” por parte del Estado colombiano. Según la Cancillería, esta situación ha facilitado el accionar de grupos criminales, el narcotráfico y otras actividades ilícitas que afectan la seguridad interna.
El Gobierno Nacional exigió el cese inmediato de declaraciones que vulneren su soberanía y pidió a Colombia reforzar la vigilancia fronteriza, priorizando la lucha contra el crimen organizado.
Como parte de las medidas adoptadas, Ecuador llamó a consultas a su embajador en Colombia, Arturo Félix Wong, quien retornaría al país en los próximos días. Esta decisión refleja el nivel de tensión diplomática generado tras el intercambio de posturas entre ambos gobiernos.
Fuente: Primera Plana
