El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional declaró el estado de emergencia por 90 días en ocho provincias del país debido a las severas afectaciones provocadas por la temporada invernal, que ha dejado más de 19.000 personas afectadas, inundaciones, ríos desbordados y daños en infraestructura.
La medida fue adoptada tras acoger el informe técnico de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, que evidenció el impacto acumulado de las lluvias en la población, la red vial y los medios de vida
La declaratoria abarca a seis provincias de la Costa: Guayas, Manabí, Esmeraldas, Los Ríos, El Oro y Santa Elena; así como a Loja, en el sur del país, y Chimborazo, en la Sierra centro
En el cantón Milagro, en Guayas, uno de los más golpeados por las lluvias, el agua permaneció estancada durante varios días, lo que obligó a un hospital público a suspender su atención de consulta externa. En Los Ríos, la vía E25 entre Jujan y Babahoyo resultó severamente afectada por inundaciones, mientras que en Loja y Chimborazo se han reportado hundimientos de la calzada y deslaves que han impactado viviendas y familias.
Activación institucional ante la emergencia
La resolución dispone la activación de todas las entidades de los distintos niveles de gobierno en los territorios afectados, con el objetivo de coordinar acciones de atención inmediata y respuesta ante la emergencia
Asimismo, se ordenó a municipios y prefecturas fortalecer sus capacidades operativas, incluyendo la ejecución de planes de dragado de ríos para reducir el riesgo de nuevas inundaciones.
Impacto nacional por la temporada lluviosa
El informe técnico que respalda la declaratoria señala que desde inicios de 2026 se han registrado más de 1.000 eventos adversos asociados a la época lluviosa, entre ellos deslizamientos, inundaciones y hundimientos, lo que ha generado afectaciones multisectoriales que superan la capacidad ordinaria de respuesta de los gobiernos locales
El Gobierno Nacional indicó que la medida permitirá implementar acciones urgentes como evacuaciones preventivas, asistencia humanitaria y habilitación de alojamientos temporales, con el fin de mitigar el impacto del invierno en las zonas más vulnerables.















